CUIDADOS BASICOS EN DIAS FRIOS.

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Todo cambio de estación amerita también un cambio de piel, y para eso el gesto básico es la exfoliación. Su objetivo es potenciar la regeneración celular, que se lleva a cabo en forma natural cada 28 días. Sus beneficios no se limitan a la eliminación de células muertas, además previene el envejecimiento, ya que activa la circulación; desintoxica la piel estimulando los procesos de eliminación de las células deterioradas, y desarrolla una acción desincrustante. La recomendación es exfoliar la piel una vez a la semana y usar productos específicos. Se aconseja aplicarlos sobre la piel húmeda, ya que facilita su deslizamiento y permite que se ablande la capa córnea. Se deben aplicar con movimientos circulares, insistiendo en las zonas más rugosas, donde se acumulan muchas células muertas: rodillas, tobillos y codos.

Remodelar y esculpir La grasa localizada es una de las alteraciones más comunes entre las mujeres, la que por lo general se ubica en mayor cantidad en caderas, muslos y glúteos, donde existen cinco veces más células grasas y de mayor tamaño que en otras regiones del cuerpo. La cosmética puede ayudar a terminar con los adipositos de grasa, a través del uso de cremas que estimulen el proceso quemagrasa. Para optimizar el resultado hay que masajear con movimientos circulares, para que el producto se absorba mejor. Algunos compuestos típicos de estas cremas son: centella asiática, que regenera los tejidos; cafeína, que aumenta la ruptura de los triglicéridos; extractos vegetales, que mejoran la liberación de los adipositos para que se movilicen, y algas marinas, que tienen un alto contenido de yodo, agente destructor de células grasas. Es importante combinar estos cuidados con otros hábitos, como seguir una dieta baja en grasas saturadas y practicar actividad física en forma regular.

CARA:

A partir de los 30 años es momento de prevenir un deterioro futuro. A esta edad aparecen las primeras líneas de expresión, comienzan las deficiencias para reparar los daños a nivel de colágeno y elastina, y se pierde firmeza. También cobra importancia cuanto se gesticula, ya que la constante contracción de los músculos de la mímica favorece la formación y profundización de arrugas. Todo esto implica que a partir de los 35 años se deban usar cosméticos que estimulen la producción de colágeno y la regeneración celular. También hay que favorecer el uso de una nueva generación de productos que actúan relajando el tejido cutáneo que sigue el movimiento muscular de la cara.

Por culpa del frío: El principal problema que aqueja a los distintos tipos de cutis durante el invierno es la deshidratación y pérdida constante de agua. Las bajas temperaturas producen lo que se llama una piel de serpiente; es decir, que se escama. Durante estos meses también se padecen los efectos de los cambios de temperatura, lo que también favorece esta deshidratación. Por otra parte, los diferentes tipos de calefacción le quitan la humedad natural a la piel. Todas estas agresiones van sensibilizándola y provocan una sacudida en las funciones naturales de defensa y reestructuración de la epidermis. Sin duda, la zona más expuesta es la cara, por eso hay que protegerla, utilizando a diario cremas hidratantes que le permitan recuperar sus niveles óptimos de agua. Lo ideal es escoger un producto que también actúe como humectante; es decir, que contenga un porcentaje de aceite, que cumple una función aislante que impide la excesiva evaporación de agua.

MANOS

En el invierno, las manos se resecan más por el desgaste del film hidrolipídico o barrera protectora. El frío hace que el agua se evapore con mayor facilidad y en grandes cantidades. Por otra parte, la sequedad del ambiente favorece la deshidratación y el exceso de lavados retira la grasa, que actúa como barrera, y se acelera la pérdida de humedad. Por esto, es básico el uso de cremas hidratantes que aporten agua. Es ideal que contengan compuestos grasos para restablecer la capa lipídica.

Manchas Los rayos UV favorecen la aparición de manchas, que se desencadenan por una producción desequilibrada de melanina. Hay distintos tipos, entre ellas, los léntigos solares, que se dan sobre todo en quienes más se han expuesto al, sol a lo largo de su vida, y en pieles claras. Para atenuar o borrar este tipo de manchas, la industria cosmética ofrece cremas despigmentantes elaboradas con ácido retinoico, ácido glicólico, hidroquinona, vitamina C y carotenos, entre otros.

PIES:

Exfoliación y relajo

Aunque durante los meses de invierno los pies pasan la mayoría del tiempo cubiertos, también necesitan de cuidados. Un gesto básico, y a veces olvidado, es la exfoliación. De ella depende eliminar las células muertas, sobre todo en zonas como la coyuntura de los dedos. Para esto es útil cualquier exfoliante corporal. Para disminuir tensiones se pueden introducir los pies en agua tibia con sales o darse un masaje. Otra cosa útil es usar geles que refresquen y alivien la pesadez.

Hidratación profunda No hay que olvidarse de la hidratación, lo más sencillo es utilizar una hidratante de cuerpo, mejor si también posee aceites: es decir, actúa como humectante, para evitar la pérdida de agua desde el interior de la piel. Ahora, si los pies están muy resecos, se puede hacer un proceso completo, como aplicarles una gruesa capa de crema, para después cubrirlos con calcetines de algodón y dormir con esa mascarilla puesta. Por la mañana estarán suaves e hidratados.

Evelyn Celis V.
Cosmetologa Profesional.
Contacto@cosmetologaschile.cl

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